El exguardaespaldas alegó también que su entonces protegida era una mala madre, ya que obligaba a sus hijos Sean Preston y Jayden James a comer hasta que vomitaran y les golpeaba con un cinturón.
El caso, no obstante, no está cerrado oficialmente, ya que debe ser revisado por el tribunal, debido a que la artista se encuentra bajo la tutela de su padre por orden judicial.








Britney Spears llega a acuerdo con ex guardaespaldas
