El concepto y la imagen que la gente vaya a tener de nosotros, depende en buena parte de nuestra presencia, es decir, del estado de nuestro cuerpo y de la forma en que decidimos presentarlo estéticamente.
Está en tus manos complacer mejor a los demás, ser más apreciada y estar más satisfecha de ti misma. Tu apariencia externa es el reflejo de tu cuidadosa, segura y definida personalidad. Apúntate al éxito de tener un cuerpo bien cuidado. Aquí tienes unos buenos consejos para conseguirlo nutritiva para recuperar las defensas perdidas durante el día.
No te maquilles si ha de darte el sol. Corres peligro de que te aparezcan manchas. Tapa las manchas con un “protector total“ en forma de barra, que sirve tanto para los labios, el contorno de ojos, nariz o mejillas.
Para conseguir una mayor viveza en el rostro para las tardes de verano es oportuno aplicar protecto en la cara si no la cuidamos, la cara puede envejecer más en verano que en invierno. Sobre todo, aparecen más arrugas. Por eso, a partir de los 30 años es imprescindible aplicarse cremas solares antiarrugas.
La piel de los labios es la más fina del rostro y por esta razón se queman con facilidad y se secan constantemente si los expones durante largo tiempo al sol. La solución es aplicar protección solar alta específica para los labios.
Para la piel de la cara, el agua marina es buena: elimina el acné y equilibra las pieles grasas. Pero, después de un buen baño, hay que aclararse.
Por la noche, después de la limpieza de cutis, hay que aplicar una buena crema reparadora y con un color envidiable y una piel mejor preparada para recibir las agresiones solares.
En verano no renuncies a la máscara de tus pestañas. El sol hace inflamar los párpados, para aliviarlos, aplica una infusión de te durante diez minutos. El humo favorece también las arrugas. Una fumadora empedernida de cuarenta años tiene las mismas arrugas que una no fumadora a los sesenta. La vida al aire libre del verano invita a fumar menos. Imprescindible aplicarse protector solar para tomar un baño de sol.
No te pongas colonias o perfumes en la cara o cuerpo; también facilitan la aparición de manchas. No uses lentes de contacto para tomar el sol; son incómodas y existen riesgos.
Un remedio a base de zanahorias: una mascarilla hecha rayando algunas zanahorias crudas a las que añade el zumo de un limón y una cucharadita de miel. Se aplica una vez por semana durante un cuarto de hora.
El calor provoca sudor y grasa en el rostro, que tiran por la borda cualquier maquillaje. Si quieres recuperar el aspecto mate lleva toallitas anti brillos en el bolso.
Pon a macerar un ramito de perejil con un poco de agua durante 24 horas. Obtendrás un agua tónica que te ayudará a aliviar las rojeces del sol.
Para evitar esos kilitos que se instalan durante las vacaciones, cuando tengas ataques de hambre, bebe agua o toma fresas, melón o espárragos que sacian rápido y no engordan en exceso.
El agua fría -aprovecha las duchas estivales es una garantía para endurecer el pecho. Aplica el chorro de la ducha sin demasiada fuerza durante dos minutos.
En verano, las ”duchas frías” en las piernas son excelentes. Tonifican y estimulan. Son un auténtico descanso. Camina cuando no haga excesivo calor. Recuerda que cada 30 minutos de caminata puedes eliminar hasta 300 calorías.








Noticias Salud y Belleza
